La Real Academia Española (RAE) define a la locura como la privación del juicio o del uso de la razón. Podría agregarse que el juicio es la posibilidad de distinguir el bien del mal y lo verdadero de lo falso, y que la razón es la facultad de discurrir. Sin embargo, no existe una definición precisa y exacta de la locura.

Lo que entendemos por locura ha variado a lo largo de la historia. Hoy podemos afirmar que se trata de una enfermedad mental, lo que supone que tiene un tratamiento terapéutico o clínico. Sin embargo, todavía nos resulta difícil, como sociedad, tratar con los locos. O con quienes creemos que están locos.

Una cierta verdad

Una cierta verdad es un documental español dirigido y escrito por el debutante Abel García Roure, quien, durante un periodo de casi dos años (entre noviembre de 2005 y julio de 2007), siguió las vidas de cinco personas que se vinculan a través del centro psiquiátrico de Sabadell. Se trata de cinco individuos que, a lo largo de esos meses, experimentarán una alteración en su capacidad de comprender y percibir la realidad.

La película subraya que, en medio de ese proceso, las personas terminan siendo desposeídas de su identidad. Casi como si fuera un filme de suspenso e intriga, García Roure se acerca poco a poco a los procesos mentales de los esquizofrénicos con la intención de comprenderlos.

Uno de los ejes de Una cierta verdad es la amistad que surge entre el joven psicólogo José Manuel Santos y su paciente Javier Sánchez Vázquez. El hecho de que pueda construirse un vínculo entre un cuerdo y un enfermo psiquiátrico es la prueba de que la comprensión entre ambos mundos es posible siempre que exista la confianza.

Con motivo de la exhibición de la película en el SEMINCI, Julio Rodríguez Chico (LaButaca.net) comenta que se trata de una propuesta “bien contada y montada”, aunque considera que podrían haberse recortado algunas de las conversaciones con los pacientes para no alargar el metraje (la cinta dura 136 minutos).

Una cierta verdad

García Roure quiso “evitar actitudes paternalistas”, según comentó a Europa Press. El cineasta señaló que su objetivo principal fue mostrar los altibajos que experimentan los esquizofrénicos en su vida cotidiana, con momentos “geniales” cuando están lúcidos y otros “terribles” en medio de las crisis.

El documentalista agregó, en Cultural.es, que intentó ser un “testigo justo” de la relación entre los psiquiatras y los enfermos. Si bien reconoce el efecto dañino que pueden tener los fármacos sobre las personas, trató de no caer en la “postura maniquea” de criticar a los profesionales para reivindicar una especie de “libertad frente al sistema”.

En definitiva, García Roure invita al espectador a conocer la complejidad de la esquizofrenia y a comprender los padecimientos de quienes la sufren. No se trata de encerrar y drogar a los locos, sino de ayudarlos a llevar la mejor vida posible.

Presentación de Una cierta verdad

TITULO ORIGINAL: Una cierta verdad
PAIS: España
DIRECCION Y GUION: Abel García Roure
GENERO: Documental
ESTRENO: 27 de octubre de 2008 (Festival de Valladolid), 8 de mayo de 2009 (España)
RECOMENDACION DE POCHOCLOS: Una película un poco larga, pero que aporta una mirada lúcida e inteligente sobre las enfermedades mentales.