Shortbus es una película difícil de definir. Busca el impacto y llega a las salas precedida por una buena cantidad de escándalos. Al menos hay que admitir que la estrategia de marketing elegida por la distribuidora ha dado resultado, a juzgar por la gran cantidad de sitios y blogs que reproducen las reacciones que despierta el filme.

¿Por qué estamos ante una película escandalosa?, se preguntará el lector desprevenido. Pues bien, hay que decir que Shortbus se basa en el sexo. No sólo eso: en Shortbus, las escenas sexuales no fueron simuladas. Los actores tuvieron sexo frente a las cámaras y usted, espectador voyeurista, podrá disfrutar de sus reacciones, gemidos, gozos y decepciones. Para lograr que los actores se sintieran cómodos, el director John Cameron Mitchell confesó que en ciertas escenas él y los camarógrafos también se desnudaron.

Shortbus

Las escenas son explícitas, de eso no hay duda. Sin embargo, no se trata de una película porno. Las imágenes no pretenden excitar ni despertar el erotismo, sino que están al servicio de una historia. Ciudad.com la definió como “la película no pornográfica con más sexo explícito en la historia del cine”.

En el filme, Shortbus es un club neoyorkino un tanto particular, donde sus asistentes pueden ir a tomar unos tragos, disfrutar de algún show musical o tener sexo grupal. El término inglés “shortbus” además hace referencia a los ómnibus escolares norteamericanos donde viajan los niños discapacitados y problemáticos. Mitchell va entrelazando las historias de distintos personajes, que evidentemente tienen problemas, con la sexualidad como nexo.

Así conoceremos a Sofía, una sexóloga que jamás tuvo un orgasmo y sin embargo lleva años simulando placer con su marido Rob. Sofía recibirá la asistencia de Severin, una dominadora que se ofrece a ayudarla. También serán parte de la acción dos pacientes homosexuales de la sexóloga, James y Jamie, quienes planean incorporar a un tercer muchacho (Ceth) a su alcoba.

La película incluye algunas escenas de animación, realizadas por John Bair. De esta forma el trabajo de los actores se ve complementado por escenas digitales que aportan un toque distintivo a la historia.

Shortbus

Es importante aclarar que Shortbus trasciende más allá del sexo, no se queda sólo en eso. Cada personaje tiene su propio mundo, sus traumas, sus búsquedas. El argumento incluye un interesante repaso por las dimensiones emocionales y psíquicas de las personas. Entonces uno se pregunta si era necesario apelar al morbo y filmar escenas de sexo real. ¿No debería un actor poder “transmitir” la situación con sólo actuar?

Julián Rimondino, en su reseña para Leedor.com, considera que Mitchell logra despertar aplausos con varios aciertos que superan la cuestión sobre las escenas de sexo. Entre ellos destaca las escenas digitales y la paleta de colores elegida por el director.

Aplaudida en Cannes 2006, Shortbus también pasó con éxito por los festivales de Gijón y Atenas.

TITULO ORIGINAL: Shortbus
PAIS: Estados Unidos
DIRECCION: John Cameron Mitchell
ACTORES: Sook-Yin Lee (Sofía), Paul Dawson (James), Lindsay Beamish (Severin), PJ DeBoy (Jamie), Raphael Barker (Rob), Peter Stickles (Caleb), Jay Brannan (Ceth).
GENERO: Drama
RECOMENDACIÓN DE POCHOCLOS: Para gente con mente abierta. Dejar la moralina de lado y asistir sin prejuicios, para disfrutar de una película que se escapa de lo común.