No hay caso. Cuando el público da su visto bueno a comedias románticas que siempre giran en torno al mismo estilo de trama, no se le puede pedir a los realizadores que experimenten con otro tipo de propuestas. Por eso, para aburrimiento de muchos y entusiasmo de otros, esta semana termina con una de las tantas películas de enredos donde hay un casamiento de por medio.

Para no dar vueltas al asunto, lo primero que debemos decir es que este flamante estreno que podrá verse a partir de hoy en la cartelera mexicana, se ha traducido como Quiero robarme a la novia y ha estado dirigida por Paul Weiland.

Quiero robarme a la novia

De la trama, lo poco que se sabe es que esta cinta nos acerca la historia de Tom (Patrick Dempsey) y Claire (Michelle Monaghan), dos viejos amigos entre los cuales nunca existió otra cosa más que una gran amistad. Es que, claro, mientras él disfrutaba de su fama de mujeriego y le escapaba al compromiso, ella soñaba con encontrar a su hombre perfecto para casarse.

Sin embargo, la sorpresa es grande cuando Tom no sólo se entera del compromiso de Claire, sino de su deseo de que él sea su “dama de honor” (o “padrino de boda”, en realidad). ¿Cuál será la respuesta de quien ella considera como a su amigo? Por supuesto, que afirmativa, pero no por una demostración de amistad, sino para poder, de esa forma, arruinarle la boda a la ilusionada novia y, a partir de allí, poder conquistarla.

Si después de conocer la temática de Quiero robarme a la novia alguno de ustedes se siente en medio de un estado de confusión mental sobre si ya han visto, o no, esta película, no se preocupen: la respuesta probablemente sea que lo que ustedes consideran familiar, pertenece a las tramas de viejas cintas ya estrenadas. En este sentido, hay que aclarar que aunque esta historia de amor transcurre entre Nueva York y Escocia y posee otro director y otros protagonistas, su argumento bien puede hacer recordar a filmes como La boda de mi mejor amigo.

Más allá de posibles comparaciones a otras películas del género, lo cierto es que esta flamante propuesta de Paul Weiland parece haber conseguido un aceptable recibimiento y eso en materia cinematográfica ya es mucho. Qué mejor que una comedia romántica con la cual pasar un buen rato alejado de los dramas que bien pueden encontrarse en la vida cotidiana, ¿no?

Quiero robarme a la novia

Quiero robarme a la novia podrá verse por estos dias en México y, a fin de mayo y principios de junio, estará disponible en las carteleras española y argentina, respectivamente.

Trailer de Quiero robarme a la novia