La semana pasada nos hemos referido al Mes de Cine Solidario que se celebra en España y que contempla varios estrenos de temática social entre marzo y abril. En este marco, ya hablamos de Paisajes transformados, un filme de la directora canadiense Jennifer Baichwal que se basa en fotografías tomadas por Edward Burtynsky para mostrar las consecuencias de la revolución industrial china.

Hoy, el ciclo español nos lleva a reseñar otra película, en este caso dirigida por el austriaco Nikolaus Geyrhalter: Unser täglich brot, traducida como Nuestro pan de cada día. Este documental, presentado en un festival en Ámsterdam en noviembre de 2005, contó con la participación de Wolfgang Widerhofer en el guión.

Nuestro pan de cada día (Unser täglich brot)

Esta cinta muestra cada detalle del proceso de industrialización y mecanización al que han sido sometidas la ganadería y la agricultura en una sociedad desarrollada. Ya poco queda de las tradicionales y añejas imágenes de campesinos trabajando la tierra y del esfuerzo humano en general en este tipo de actividades productivas.

Según menciona Don Cecilio en el blog Perro Andaluz, Nuestro pan de cada día es un retrato frío y seco acerca de cómo el individuo queda anulado en la mecánica del trabajo, con la extinción del más mínimo gesto humano en la cadena de montaje. El autor de la reseña detalla que, a lo largo de todo el filme, no hay diálogos ni voces en off, algo que deberían tener en cuenta los espectadores al momento de acercarse a las salas (es evidente que este tipo de propuestas no suele gustar a toda clase de público).

Nuestro pan de cada día (Unser täglich brot)

La propuesta ha sido aplaudida, sobre todo, por vegetarianos y veganos. Las crudas imágenes que muestran los mataderos pueden hacer que algunas personas se replanteen su vocación carnívora. Sin embargo, hay cuestiones que Geyrhalter decide no evidenciar en la película. VegWolf, en el foro de GreenPeach.org, señala que no logra descubrir si el cineasta pretende realizar una crítica o simplemente quedarse en la objetividad. Este usuario supone que, tal vez, el director quiere exhibir la producción industrial de alimentos como un reflejo de los valores sociales actuales.

De todas formas, los activistas por los derechos de los animales han resaltado varias escenas que ponen en manifiesto el sufrimiento de los animales al momento de convertirse en nuestra comida. El blog Que sí, que lo que tú digas describe una secuencia donde los pollos son colocados en máquinas como meros objetos, tomados de a decenas y arrojados de un lado al otro. Como bien dice el blogger, tal vez esos mismos trabajadores se enternezcan ante un cachorro de perro, pero nada de eso sucede con otros animales a los que la sociedad les ha asignado un papel productivo (que no sería otro que volverse alimento humano).

En definitiva, Nuestro pan de cada día muestra mucho y dice poco. Las interpretaciones y juicios de valor quedan a cargo de los espectadores, sin que el cineasta haga nada explícito por condicionarlos. Esto, claro, es una forma de decir, ya que la edición final del documental no es fruto de la casualidad.

Trailer de Nuestro pan de cada día

TITULO ORIGINAL: Unser täglich brot
PAIS: Austria / Alemania
DIRECCION: Nikolaus Geyrhalter
GUION: Nikolaus Geyrhalter y Wolfgang Widerhofer
GENERO: Documental
ESTRENO: 28 de noviembre de 2005 (Festival Internacional de Cine Documental de Ámsterdam), 21 de abril de 2006 (Austria), 14 de marzo de 2008 (España)
RECOMENDACION DE POCHOCLOS: Geyrhalter ofrece escenas impactantes y precisas. Tanto es así que no las acompaña ni con narraciones en off ni con música: las imágenes hablan por sí mismas.