19 de octubre de 2007. George W. Bush, tal vez el hombre más odiado de la Tierra, acaba de realizar un discurso ante grandes empresarios, en un hotel de Chicago. A la salida, lo espera otra de las tantas manifestaciones anti-belicistas. La diferencia es que, en esta ocasión, en medio del tumulto hay un francotirador que abre fuego contra el presidente estadounidense y lo asesina. ¿El principal sospechoso? Jamal Abu Zikri, de origen sirio.

No, esto no es una expresión de deseo. Tampoco estamos intentando hacer futurología. Se trata de Muerte de un Presidente (Death of a President), un falso documental dirigido por el británico Gabriel Range. La película conjuga imágenes verdaderas, actores que interpretan a los personajes reales y efectos especiales, por ejemplo para simular el asesinato de Bush.

Death of a President

Estrenada en el Festival Internacional de Cine de Toronto (donde obtuvo el Premio de la Crítica), el filme ha causado una gran polémica. La mayoría de los políticos, entre ellos Hillary Clinton, la ha acusado de sensacionalista y de incitar a la violencia. Más allá del argumento, podemos ver el afiche que ilustra esta nota para confirmar que, efectivamente, el sensacionalismo ha sido parte de la campaña promocional.

¿Debería haber un límite para la ficción con personajes reales? La respuesta no está clara. ¿Qué derecho tiene un cineasta para jugar con el asesinato de una persona y hasta empapelar medio planeta con la fecha de su “muerte”? Hasta el momento, varias cadenas estadounidenses se negaron a proyectar la película y la CNN se negó a realizar publicidad.

La NPR, la cadena pública de radio de Estados Unidos, tampoco difundió anuncios del filme. Una portavoz de la emisora, Andi Sporkin, comentó que “emitir un anuncio provocaría confusión. Es bastante probable que genere una controversia significativa, aunque sí cubriremos la noticia del estreno”, aseguró en declaraciones que fueron reproducidas por la agencia EFE.

Death of a President

La participación de los actores (ninguna estrella) permite que Death of a President tenga forma de documental, ya que brindan testimonios sobre el infortunado presidente. Los funcionarios y allegados describen a Bush, agentes del FBI analizan el episodio y distintos tipos de manifestantes narran el porqué de su odio al mandatario.

Decíamos que el principal sospechoso es un ciudadano de origen árabe. Aunque nunca confiesa el crimen y existen otros potenciales acusados (como el padre de un soldado que murió en Irak), Zikri queda detenido y es declarado virtualmente culpable por la opinión pública. Range intentó con esto mostrar el prejuicio que sufren los musulmanes luego del 11-S.

El filme no logró despertar el interés de los norteamericanos, en general poco proclives a reconocer críticas sobre su país. Los datos muestran que Death of a President fue estrenada en 91 salas de los Estados Unidos y en 52 de Canadá, y que sólo recaudó 282.000 dólares en su primera fin de semana.

Desarrollada en un género atípico, la película insinúa distintas hipótesis y teorías, pero no llega a ser demasiado explícita. Es por eso que pocos la han definido como anti-norteamericana o anti-Bush. Aunque, sin dudas, la verán con mejores ojos todos aquellos que no simpatizan con el hacedor de la Guerra de Irak.

Trailer de Muerte de un Presidente

TITULO ORIGINAL: Death of a President
PAIS: Estados Unidos
DIRECCION: Gabriel Range
GUION: Gabriel Range, Simon Finch
ACTORES: Hend Ayoub, Brian Boland, Becky Ann Baker, Michael Reilly Burke, Neko Parham, Holly Barrett, Patricia Buckley, Bryan Cohen, Andrea Frisby, John R. Haley, Theophilus Jamal, Jay Patterson, Chavez Ravine, January Scarpino, Christian Stolte, Matt Ukena, James Urbaniak, Jay Whittaker.
GENERO: Falso documental / Drama
ESTRENO: 10 de septiembre de 2006 (Festival de Toronto), 27 de octubre de 2006 (Estados Unidos), 11 de octubre de 2007 (España), 18 de octubre de 2007 (Argentina)
RECOMENDACION DE POCHOCLOS: Un falso documental es un desafío y esta película logra superarlo. Es realista y consigue el golpe de efecto que busca.