Una vez más, España y Argentina se fusionaron para darle forma a un nuevo proyecto cinematográfico. En esta oportunidad, Marcelo Schapces dirige La velocidad funda el olvido, un drama protagonizado por Luis Luque, Nicolás Mateo y Marta Larralde, entre otros.

La velocidad funda el olvido nos cuenta la historia de Olmo (Nicolás Mateo), un joven de 24 años que pasa su vida sumergido en un mundo irreal generado por la delirante obsesión de su padre, sin sentido aparente, por acumular, archivar y clasificar todo tipo de objetos. De forma repentina, el hombre muere y queda al descubierto una parte de su pasado que Olmo desconocía, por lo que el joven decide salir de su casa en Buenos Aires para encontrar su verdadera identidad.

La velocidad funda el olvido

Galicia es el destino que quizás lo ayude a completar el rompecabezas de su vida, y hasta allí viaja Olmo en compañía de Carmen (Marta Larralde), una joven española que lo acompañará en la búsqueda de su madre y en su objetivo de dejar sin efecto viejas batallas, personales y políticas, de una memoria que no es la suya. A lo mejor, sin el peso del pasado y las vivencias del presente, Olmo pueda empezar a disfrutar su propia historia.

Según se puede leer en El diario de la República, esta película, que fue rodada en Buenos Aires, San Luis y Tuy (Galicia), fue definida por su director como “un largometraje complejo” que puede tomarse como “una reflexión poética” sobre la generación argentina de la década del setenta. De acuerdo a lo expresado en ese artículo, Schapces intentó mostrar a través de La velocidad funda el olvido el “lado trágico” de ese periodo que marcó a toda la sociedad.

La cinta ya fue exhibida en varios festivales y ciclos como el organizado por la revista Haciendo Cine, Pantalla Pinamar y el Festival Internacional de Cine de El Cairo, en Egipto (donde se hizo acreedora de un premio), y en poco tiempo hará su desembarco en la pantalla grande para acercarle a los espectadores una nueva historia inspirada, tal como sucedió también con el documental M, entre otros, en los hechos que tuvieron lugar en Argentina a mediados de los ’70 y a comienzos de los ’80.

Con motivo de este trabajo cinematográfico, Terra Magazine entrevistó a Marcelo Schapces y, entre otras cuestiones, le consultó acerca del título del film. De acuerdo a la respuesta del realizador, derivó de una frase del filósofo francés Paul Virillo, en base al concepto del siglo XIX sobre una vida en constante aceleración. Y en relación a eso, siempre según el director, la película intenta detener la historia de forma brusca para reflejar, justamente, “lo que sucede en ese lapso entre aceleración y desaceleración”. Desde su punto de vista, este largometraje constituye “una especie de memoria”, donde hay personajes que experimentan “la nostalgia de la era analógica, cuando las cosas podían tocarse, olerse y no sólo mirarse y olvidarse”.

La velocidad funda el olvido

A pocas semanas de su estreno en la cartelera argentina, vale la pena citar la descripción realizada en Cinesargentinos.com, donde definen a la película como “un relato fascinante y conmovedor sobre la identidad, la memoria y el olvido”.

TITULO ORIGINAL: La velocidad funda el olvido
PAIS: Argentina / España
DIRECCION: Marcelo Schapces
GUION: Marcelo Schapces, Julio Cardoso, Pablo Fidalgo y Paula Romero Levit
ACTORES: Nicolás Mateo (Olmo), Luis Luque (padre), Uxía Blanco (titiritera), Marta Larralde (Carmen), Carmen Vallejo, María Laura Calí.
GENERO: Drama
RECOMENDACIÓN DE POCHOCLOS: Ver la película si están con ganas de ver más allá de la historia. Es cine, es entretenimiento, pero también es una invitación al análisis y a la reflexión.