Juventud sin juventud (Youth without youth)
Francis Ford Coppola, ganador de cinco premios Oscar, ha logrado construir una trayectoria única en la industria de Hollywood. Con una personalidad muy fuerte y firmes convicciones, Coppola supo navegar entre grandes producciones, como la saga de El Padrino, Apocalypse Now y Drácula, y pequeños filmes como Tetro, que rodó en Argentina.
En este caso, la propuesta de Coppola tuvo su rodaje en Rumania (entre otras locaciones). Su estilo nos acerca a Tetro, filme posterior a este estreno, ya que el director apuesta por la experimentación y la fragmentación de la historia (basada en una novela de Mircea Eliade). El espectador se encontrará con más de horas de metraje donde el cineasta reflexiona sobre las relaciones humanas y se anima a inmiscuirse con la metafísica.

El título de la película en cuestión es Youth without youth, que se estrenará en Argentina con su traducción literal: Juventud sin juventud. Entre los protagonistas se destacan Tim Roth, Bruno Ganz y Alexandra Maria Lara, mientras que Matt Damon tiene un pequeño papel.
Roth interpreta a Dominic Matei, un profesor de lingüística que es alcanzado por un rayo en plena calle. Tras ser internado en un hospital, el hombre no sólo logra mejorar, sino que también comienza a rejuvenecer mientras su inteligencia aumenta sin cesar.
A diferencia de lo que podría suponerse, esta mutación está lejos de convertirse en una bendición para el hombre. El extraño fenómeno convierte a Dominic en un fugitivo perseguido por los nazis en los años que precedieron a la Segunda Guerra Mundial.
Mientras escapa de los criminales, el profesor se reencuentra con Laura, su amor perdido, y trabaja para completar sus investigaciones sobre los orígenes del lenguaje humano. Sus estudios pronto amenazan la seguridad de la mujer y Dominic deberá elegir entre la ciencia o el amor.

Para Le Criticon, Juventud sin juventud tiene el tono del “cine independiente para festivales”. Esta reseña afirma que, para que la película funcione, el espectador debe “exigirse mucho” y tener una “gran lucidez” para no perderse en los vericuetos de la trama, ya que el argumento es “difícil de abordar”.
Ramón Ballcels comenta en su blog que la película está “tan sobrecargada y saturada de imágenes y reflexiones” que, finalmente, todo queda reducido a un “vacío irremediable”. El espectador cree que las imágenes llenas de lirismo no tienen el mismo nivel de trascendencia que las reflexiones, pero al menos destaca que la mayoría de las escenas lleva el “sello propio del director”.
En FilmAffinity.com, la mayor parte de los usuarios tiene comentarios elogiosos para el filme. LennyNero, por ejemplo, resalta su “gran complejidad” y “profunda belleza”, que lo convierten en una “impecable película de corte clásico” que mezcla “sin rubor” distintos géneros.
Juventud sin juventud se estrenará el próximo jueves en la cartelera argentina, brindando la posibilidad a los seguidores de Coppola de acercarse a otra de sus peculiares propuestas.
Trailer de Juventud sin juventud
TITULO ORIGINAL: Youth without youth
PAIS: Estados Unidos, Rumania, Alemania, Francia e Italia
DIRECCION: Francis Ford Coppola
GUION: Francis Ford Coppola, en base a la novela de Mircea Eliade
ACTORES: Tim Roth, Alexandra Maria Lara, Bruno Ganz, André Hennicke, Marcel Iures, Adrian Pintea, Alexandra Pirici, Florin Piersic Jr., Zoltan Butuc, Adriana Titieni, Matt Damon.
GENERO: Drama
ESTRENO: 20 de octubre de 2007 (Festival de Roma), 21 de abril de 2008 (Estados Unidos), 17 de diciembre de 2009 (Argentina)
RECOMENDACION DE POCHOCLOS: Sólo para aquellos espectadores dispuestos a exprimir sus neuronas y a estar más de dos horas con la atención exclusivamente puesta en la pantalla.
Pochoclos.com dice:

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Julián el 15 de Diciembre de 2009














17 de Diciembre de 2009 a las 6:48 pm
La película, buena. La actuación también, fotografía, edición,etc,etc: Todo bien.
La traducción – la del inglés al castellano- pésima e irrespetuosa. Parece hecha a los apurones. Fíjense bien , préstenle atención los que puedan – no es necesario ser muy ducho en el tema, con un poquitín de atención es suficiente- y verán cómo “se comen” pedazos, omiten nombres, en fin, “tiran fruta” varias veces. Lástima, porque un trabajo como ese (¡que, por demás, toca el tema de las lenguas y apela a varias en su propia estructura, vaya ironía!) merecería un mejor tratamiento. No es problema de espacio en el subtitulaje, aclaro. Se ve -escucha- que no le prestaron mucha atención.
Así y todo, vale la pena.
Saludos