Infierno blanco (The grey)
Las películas de accidentes aéreos que incluyen una posterior historia de supervivencia siempre fueron muy populares. Estos accidentes, después de todo, no son muy frecuentes, por lo que logran llamar la atención. Que haya sobrevivientes, aunque sea en el marco de una historia de ficción, resulta aún más atrapante. Y si dichas personas, además, se encuentran ante un marco natural adverso, tenemos el combo completo.
Imposible no pensar en ¡Viven!, la película de 1993 dirigida por Frank Marshall y protagonizada por Ethan Hawke que cuenta la historia de los supervivientes del vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya que se estrelló en la Cordillera de los Andes en 1972. El filme muestra, sin tapujos, cómo un grupo de jóvenes luchó por vivir en ese ambiente inhóspito durante 72 días, llegando a recurrir al canibalismo.
Más cerca en el tiempo, Tom Hanks sufrió un accidente de avión en Náufrago que lo dejó solo en una isla desierta, donde pasó cuatro años hasta que puedo escapar y volver a la civilización.

¡Viven! y Náufrago son apenas dos antecedentes que, más allá de sus características diferentes, nos permiten trazar una línea y llegar hasta The grey, la propuesta que se estrena en España como Infierno blanco y que estaría desembarcando en Argentina a mediados de abril.
La película, dirigida por Joe Carnahan y basada en un relato breve de Ian Mackenzie Jeffers, tiene a Liam Neeson como principal protagonista, ya que será su personaje quien deba liderar a un grupo de sobrevivientes tras un accidente aéreo en Alaska.
Neeson es Ottway, encargado de la seguridad de un pozo petrolero que se encuentra en medio de la nada. Él y sus compañeros de la refinería quedan a la deriva cuando su avión se estrella en las montañas cubiertas de nieve de la región.
Ottway sabe que, en pocos días, el clima extremo y las heridas producidas por el accidente terminarán con la vida de cada uno de los integrantes del equipo. Por lo tanto, deben salir en búsqueda de la salvación y no quedarse a esperar que los rescaten.
La principal novedad de Infierno blanco, sin embargo, no está en las condiciones climáticas. El grupo también debe enfrentar a una manada de lobos que los consideran como intrusos en su territorio y que no dejarán de acecharlos.

Carnahan asegura que se trata de una película de “supervivencia pura y dura” que transita por diversos géneros, como el thriller, el drama y el terror. El director comenta en declaraciones recogidas por LaHiguera.net que, si el espectador tiene miedo de viajar en avión o de los animales salvajes, el filme lo “marcará” por mucho tiempo.
Para José Arce (LaButaca.net), Infierno blanco ofrece “más de lo que parece en un principio”. Este crítico califica a la propuesta como “estremecedora” ya que, pese a su disfraz de “aventura extrema”, se sumerge en la “fragilidad anímica, física y moral” de las personas que se hallan en situaciones límite.
Otros, en cambio, creen que el filme falla al tener esas pretensiones. Sergi Sánchez (La Razón) afirma que Infierno blanco sería una “gran película de aventuras de corte clásico” si no tuviera diálogos y si contaría con un único protagonista. Sin embargo, para este crítico, el filme “quiere ser un thriller existencial” y el director “no da la talla”.
Trailer de Infierno blanco
TITULO ORIGINAL: The grey
PAIS: Estados Unidos
DIRECCION: Joe Carnahan
GUION: Joe Carnahan y Ian Mackenzie Jeffers, en base a un relato de Jeffers
ACTORES: Liam Neeson, Dallas Roberts, Frank Grillo, Dermot Mulroney, Nonso Anozie, Joe Anderson, Ben Bray, James Badge Dale, Anne Openshaw, Peter Girges, Jonathan Bitonti, James Bitonti, Ella Kosor, Jacob Blair, Lani Gelera, Larissa Stadnichuk.
GENERO: Thriller
ESTRENO: 17 de febrero de 2012 (España), 19 de abril de 2012 (Argentina)
RECOMENDACION DE POCHOCLOS: Una propuesta que puede seducir a quienes buscan una aventura clásica, pero también a aquellos que prefieren los dramas más profundos.
Pochoclos.com dice:
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Julián el 17 de febrero de 2012










18 de febrero de 2012 a las 10:10 am
El argumento de esta película tiene una similitud inicial a “El vuelo del Fénix”.
Y ciertamente como tú dices Julián, los accidentes aéreos y las historias de sus supervivientes son un buen filón de explotar para el cine. Ojalá y este no sea el caso, pero el remake del “El vuelo del Fénix” del 2004 fue una pura propaganda Hollywoodiense de la misma talla de propósitos de esas películas sobre la Segunda Guerra Mundial donde se presentaban a los soldados yankees como los salvadores del mundo, los mejores, más educados, patriotas, dedicados a morir por un noble propósito y magnánimos, como ningún otro soldados del mundo. Yo digo que “El vuelo del Fénix” fue una asquerosa basura propagandística yankee para justificar el exterminio y genocidio en Irak con el fin de robar y atracar impunemente a ese pueblo con la guerra que sus infames soldados llevan a cabo allí. Las frases, oraciones e ideas emitidas por el personaje “Elliott” son solo para retratar a Gerrge Bush hijo y su actitud criminal, perversa y genocida, como un matarife nazi, en Irak. Yo digo que ese peronajito de “Elliott” en esa película se hizo para presentar a ese genocida nazi, Bush, como un ser “inteligente” y “patriota” que ha hecho lo necesario para salvar a Norteamérica, el honor del país después del 11 de Septiembre y detener la amenza que se cierne soibre Occidente de parte de las bestias, irracionales animales, terroristas, islámicos; adjetivos que se corre4sponden a como los ven los norteamericanos. Ese asqueroso personaje nauseabundo de “Elliott”, el “inteligente” que tomará todas las medidas “necesarias”, “racionales”, “dolorosas”, aunque sean ilegales y antihumanas (verbigracia autorizar a malditos y asquerosos militares sin cerebro, descerebrados en los campos de formación de monstruos llamados “Academia Militar”, a que torturen a prisioneros sumergiéndoles la cabeza en una tina o ahogándolos con una funda plástica para que confiecen que son “terroristas antinorteamericanos como lo hacían los genocidas asesinos de la Santa Inquisición católica para obtener del torturado la confesión de que adoraba a Satanás y era un “brujo” o “bruja”) para asegurar la “seguridad nacional norteamericana”, su riqueza y esplendor en el mundo.