Como en muchas otras ocasiones, la vida real volvió a servir de inspiración para un proyecto cinematográfico. Esta vez, gestado en Uruguay a raíz de un suceso de décadas pasadas: el intento de un pueblo de hacer negocios con motivo de la visita del Papa Juan Pablo II.

El baño del Papa

La historia transcurre en 1988, año en que el Santo Padre visitó la ciudad uruguaya de Melo. Todo indica que 50 mil personas asistirán a este gran acontecimiento, por lo que los más humildes intentan aprovechar esta tentadora oportunidad que los puede convertir en personas ricas, vendiendo comida y bebida para la multitud. Pero Beto, un contrabandista que se traslada en bicicleta, tiene otra idea: construir un excusado en el frente de su casa y alquilar el servicio. Pero para conseguirlo, el hombre deberá sortear varios obstáculos tragicómicos.

Antes de adelantar un poco más sobre el argumento, queremos advertir que la película no recrea un milagro donde todos se hicieron ricos gracias al fervor religioso, sino que parece ocurrir lo contrario. Si la cifra estimada era de 50 mil fieles, parece que alguien se equivocó demasiado, porque sólo acudieron 8 mil, nadie pudo vender nada y el retrete sólo fue usado por una anciana. Ante este panorama, Beto cree que su sueño se ha truncado, pero de algo ha servido la experiencia: su hija ha llegado a comprenderlo mejor y, muy probablemente, a quererlo.

El baño del Papa, como se decidió llamar al film rodado en distintos escenarios uruguayos como Aceguá, Melo y Montevideo, fue dirigido por Enrique Fernández y César Charlone y producido por Elena Roux. Mal no les fue: tal como señalan en De Norte a Sur, antes de convertirse en uno de los estrenos del mes en la cartelera uruguaya, la película fue reconocida por el premio FONA 2002 (Uruguay) y por el fondo de co-producción de Ibermedia 2003 (Iberoamérica), además de recibir el apoyo de Fonds Sud (Francia). Este último reconocimiento no sólo le permitió formar parte de importantes festivales desarrollados a lo largo del mundo, sino que le concedió al largometraje la nacionalidad francesa, algo que hace posible que pueda recibir todos los beneficios de ese país.

El baño del Papa

A días de haber sido estrenada, El baño del Papa ya cosechó opiniones diversas entre los espectadores. Por eso, para tener un panorama más claro acerca del impacto que la película tuvo en el público, la publicación digital LR21 recolectó distintos puntos de vista con los testimonios de quienes salían de ver una de las funciones. Para la mayoría de la gente, el film refleja una dura realidad uruguaya. “Muestra la pobreza, cómo trabajaron las personas que esperaban a diez mil brasileros que no llegaron. La pobre gente quedó defraudada“, comentó una de las personas consultadas. Por su parte, un espectador llamado Alfredo manifestó haber quedado muy conforme con este trabajo cinematográfico que “muestra una realidad que en Montevideo se desconoce”, en referencia a la pobreza y a todo lo que la gente hace para salir de ella.

El baño del Papa, al basarse en un hecho real, puede despertar recuerdos en aquellos espectadores que vivieron la experiencia pero, seguramente, en todos generará un llamado a la reflexión sobre los sueños de progreso y la decepción de verlos fracasar.

TITULO ORIGINAL: El baño del Papa
PAIS: Uruguay / Francia / Brasil
GUION Y DIRECCION: Enrique Fernández y César Charlone
ACTORES: César Troncoso (Beto), Virginia Méndez (Carmen), Virginia Ruiz (Silvia), Mario Silva (Valvulina), Henry de León (Nacente), José Arce (Tica), Nelson Lence (Meleyo), Rosario Dos Santos (Teresa), Alex Silva (Gordo Luna), Baltasar Burgos (capitán Álvarez).
GENERO: Drama
RECOMENDACIÓN DE POCHOCLOS: Buena oportunidad para conocer un poco de cine uruguayo. Historia interesante que, a pesar de hacer referencia a un hecho religioso, tiene que ver con los sueños de personas que quisieron creer en una vida mejor.