Esta semana, cuando la cartelera argentina se renueve, las salas nacionales comenzarán a proyectar La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina, una producción sueca inspirada en el segundo libro de una colección literaria desarrollada hace varios años por el exitoso novelista Stieg Larsson.

El relato que motivó la creación de este largometraje de suspenso dirigido por Daniel Alfredson surgió como parte de una trilogía Millennium, de la cual también forman parte “Los hombres que no amaban a las mujeres” y “La reina en el palacio de las corrientes de aire”.

En esta propuesta que, en líneas generales, no conformó a quienes habían disfrutado la versión original, el foco de atención recae sobre la figura de Lisbeth Salander, una mujer que se convierte en la persona más buscada del país desde que se han hallado sus huellas en un arma utilizada para ponerle fin a la vida de dos colaboradores de Millennium que estaban por revelar detalles de un escándalo vinculado al comercio sexual en Suecia.

La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina

Mientras los investigadores intentan dar con el paradero de esta joven, el editor jefe de Millennium, Mikael Blomkvist, se muestra incrédulo respecto a las noticias y se esfuerza por ser el primero en encontrar a Salander porque sabe que, cuando se siente amenazada, la prófuga puede llegar a adoptar una conducta feroz.

En el marco de esta carrera por encontrarla, Blomkvist deberá enfrentarse a peligrosos criminales, pero también develará algunos datos desgarradores sobre el pasado de esta mujer que, desde los doce años de edad, frecuentó instituciones psiquiátricas y terminó por ser declarada como incapacitada. Hoy en día, la realidad parece demostrar que Lisbeth está lejos de ser una víctima indefensa y la muestra como un ángel vengador capaz de tomar revancha frente a quienes la han herido.

Para ayudar a los espectadores a entender las reacciones de este personaje que cobró vida en la pantalla gracias a su interpretación, la actriz Noomi Rapace presentó a la protagonista de La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina como una persona “que ha tenido que aguantar muchas palizas”. Según ella, reproduce LaHiguera.net, las experiencias que debió enfrentar a lo largo de su vida la llevaron a encerrar “sus sentimientos y su corazón bajo llave” a modo de protección y fue así como creó un mundo propio en el cual se sumergió por completo para evitar ser vulnerable.

La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina

Si uno se guía por la trascendencia alcanzada por el libro de Larsson no tardará en suponer que La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina es una de esas cintas que podría dar batalla en la taquilla, pero cuando uno investiga las repercusiones obtenidas por esta obra donde también actúan Michael Nyqvist, Tanja Lorentzon, Johan Kylén, Annika Hallin y Lena Endre las expectativas, en algún punto, consiguen desvanecerse. Por ser la adaptación cinematográfica de un best seller, esta película no pasa desapercibida, aunque también es cierto que, pese a captar la atención de millones de espectadores alrededor del mundo, La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina no es lo suficientemente sólida como para entusiasmar y maravillar a quienes confían en ella.

Trailer de La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina

TITULO ORIGINAL: Millennium 2
PAIS: Suecia
DIRECCION: Daniel Alfredson
ACTORES: Michael Nyqvist, Noomi Rapace, Tanja Lorentzon, Johan Kylén, Annika Hallin, Lena Endre.
GENERO: Suspenso / Policial
ESTRENO: 18 de septiembre de 2009 (Dinamarca), 5 de agosto de 2010 (Argentina)
RECOMENDACION DE POCHOCLOS: Sólo apostar por esta propuesta si se está al tanto del contenido de la trilogía creada por Stieg Larsson.