Aunque la dictadura militar que tuvo lugar en Argentina entre 1976 y 1983 sirvió de inspiración para numerosas propuestas cinematográficas, aún hay en el séptimo arte gente dispuesta a ofrecer más relatos centrados en esa época que, pese haber quedado atrás, todavía está muy presente en la sociedad argentina.

A algunos les parecerá repetitiva la fórmula de utilizar al Proceso de Reorganización Nacional como disparador de ideas, pero a otros les resultará valioso el hecho de mantener vigente una temática que dejó una marca imposible de borrar en la historia nacional.

Ante el estreno de Andrés no quiere dormir la siesta, las reacciones serán diversas: habrá espectadores que la recibirán con expectativas, otros la disfrutarán sólo por tener como protagonista a la talentosa Norma Aleandro y hasta habrá quienes pasarán por alto esta opción por no estar interesados en su trama. Cualquiera sea la actitud adoptada por el público, la película estará disponible a partir de hoy en las salas de su país.

Andrés no quiere dormir la siesta

La cinta, un drama dirigido por Daniel Bustamante que ya ha sido premiado en el XXIV Festival de Cine Latinoamericano de Trieste y recibió el Premio del Público Glauber Rocha en el Festival de Cine de Montreal, es, según declaró ante la prensa su realizador, “una historia íntima” que tiene como escenario la dictadura militar de los 70.

En ella, de acuerdo a sus palabras, los espectadores no encontrarán un “relato político”, sino “una mirada personal sobre la familia, los afectos y los odios” que, en definitiva, intenta retratar el funcionamiento de la sociedad argentina.

El largometraje tiene como protagonista a Andrés, un niño de ocho años que, tras perder a su madre en un accidente, se ve obligado a mudarse junto a su abuela Olga y su padre Raúl.

En el barrio que los tiene como vecinos funciona un centro clandestino de detención, al menos ése es el dato que circula. En ese marco, mientras todos conviven con esa información convertida en un secreto conocido por muchos, Andrés y su abuela descubrirán el poder que tienen uno sobre el otro y las consecuencias de este dominio.

Andrés no quiere dormir la siesta

Antes de que el circuito comercial argentino incluya este filme en la cartelera, la brillante actriz que tuvo la responsabilidad de darle vida a Olga no dudó en manifestar de forma pública las fuertes expectativas que tiene en torno a esta obra con la cual cree que Bustamante logrará hacer que las generaciones más jóvenes puedan entender ciertos asuntos que no son fáciles de asimilar “a partir de los planteos que, en este momento, están haciendo los políticos”.

Desde su punto de vista, reproduce Terra, Andrés no quiere dormir la siesta es un material que puede servir de metáfora porque muestra a “una familia con una educación, una moral, que propicia el nacimiento de gente que, después, puede llegar a ser represora”. Aunque no lo hace evidente, este grupo experimenta “un descreimiento absoluto de cualquier principio democrático”, razón por la cual desarrolla una forma de vida y un modo de pensar particular que termina por condicionar al más pequeño del clan.

Trailer de Andrés no quiere dormir la siesta

TITULO ORIGINAL: Andrés no quiere dormir la siesta
PAIS: Argentina
DIRECCION: Daniel Bustamante
ACTORES: Norma Aleandro, Marcelo Melingo, Fabio Aste, Conrado Valenzuela.
GENERO: Drama
ESTRENO: 4 de febrero de 2010 (Argentina)
RECOMENDACION DE POCHOCLOS: No creer que, por abordar una temática muchas veces analizada en el cine, esta propuesta es reiterativa. La historia conmueve, sorprende y deja mucho que pensar.