La construcción del puente que une a Rosario con Victoria fue un mega emprendimiento soñado durante más de cien años porque, más allá de unir a estas dos ciudades argentinas, su edificación iba a significar, tal como sucedió, un importante avance para la región.

A cada lado

En cuanto al paisaje, los puentes siempre le agregan a los sitios un toque romántico y propio de una postal. A modo de ejemplo, podemos citar el Pont Neuf de París, el Puente de los Suspiros de Venecia o el Golden Gate de California. Claro que tampoco podemos dejar de lado a los ya famosos puentes de Madison, aquellos que sirvieron no sólo de escenario, sino también de título para la inolvidable película romántica dirigida por Clint Eastwood.

En este caso, también un puente, pero esta vez argentino, fue el disparador de una idea para llevar al cine. Así fue como Hugo Grosso quiso filmar una cinta que tuviera al puente Rosario-Victoria como estrella y mostrara distintas historias de vida que, durante casi tres años, se desarrollaron de forma paralela a su construcción. Al resultado lo llamó A cada lado.

En ese contexto se muestra a Cosme, un anciano que vive en un barrio residencial de Rosario cercano al obrador de la empresa constructora. Ante el miedo de que esta obra alterase la paz de sus “últimos días”, decide vender su casa. Sin embargo, su hijo Guillermo confía en que el puente revalorizará la vivienda y, por este motivo, se opone a la decisión de su padre. Por su parte, dos chicos isleños, Pedro y Andrés, se embarcan en una gran aventura naval con el fin de comprobar si lo que ellos creen ver, un enorme cardumen, puede contemplarse justo debajo de la construcción. Pero cuando se acercan, no divisan pescados, sino pedazos de cemento utilizados para los cimientos del puente.

Pero los protagonistas no son sólo ellos. También aparecen en escena Marga y Dolores, dos hermanas solteronas de la ciudad de Victoria que deciden alquilarle una habitación de su casa a un técnico alemán que trabaja en el puente. Con el correr de los días, ambas comienzan a sentirse atraídas por este hombre que tiene un amor prohibido en Rosario.

La obra avanza y, con el fin de registrar cada uno de estos progresos, la empresa constructora contrata a un documentalista llamado Abel. Mientras cumple con su trabajo, Abel se cruza de forma accidental con Jaibo, quien, años atrás, había protagonizado un documental suyo que quedó sin terminar. A raíz de ese encuentro, el cineasta manifiesta la necesidad de completar ese trabajo, siendo éste un nuevo puente entre aquel pasado repleto de ideales y su duro presente.

A cada lado

Tal como se desprende de la sinopsis de esta película, las historias son muy diferentes entre sí e involucran a muchos personajes. Pero todas las experiencias llegarán a su punto culminante con la inauguración del puente, ya que la circulación de esta obra les propondrá un nuevo destino a los protagonistas.

Para la cartelera comercial de Buenos Aires, A cada lado constituye una novedad. Sin embargo, hay que decir que este filme ya lleva mucho camino recorrido. Además de haber obtenido un premio en el Festival de Cine Pobre de Gibara , entre otros reconocimientos, fue exhibido en el Museo de Arte Moderno de New York y participó en la sección Focus on World Cinema del 31er. Festival de Cine del Mundo de Montreal.

Trailer de A cada lado

TITULO ORIGINAL: A cada lado
PAIS: Argentina
DIRECCION: Hugo Grosso
ACTORES: Luis Machín, Héctor Bidonde, Mónica Galán, Miguel Franchi, Juan Pablo Geretto, Julian Knab, Mónica Alfonso, Miguel Bosco, Milagros Alarcón, David Edery, Beto Moyano, Emanuel Rojas, David Olmos.
GENERO: Comedia dramática
ESTRENO: 15 de noviembre de 2007 (Argentina), 17 de noviembre de 2007 (Estados Unidos)
RECOMENDACIÓN DE POCHOCLOS: Película que fue vista ya en otras partes del mundo, y que llega a Buenos Aires para ofrecerle a los espectadores una especie de reflexión sobre todo lo que significó, y significa, la construcción del pintoresco puente que une a Rosario con Victoria.